Movimiento
Ejercicios sencillos para activar la circulación en las piernas
No hacen falta ni gimnasio ni equipo. La mayoría de estos movimientos caben en una pausa de tres minutos y se pueden hacer con la ropa de trabajo puesta.
Por qué funciona el movimiento
El músculo de la pantorrilla funciona como una bomba: al contraerse, comprime las venas profundas y empuja la sangre hacia arriba; al relajarse, deja que se llenen de nuevo. Ese ciclo se repite con cada paso. Por eso los ejercicios más útiles para las piernas no son los más intensos, sino los repetitivos y frecuentes.
La consecuencia práctica es tranquilizadora: tres minutos varias veces al día rinden más que una sesión larga una vez por semana.
Ejercicios de pie
- Elevaciones de talón. De pie, con los pies separados al ancho de las caderas, sube los talones despacio hasta quedar en puntas y baja controlando el movimiento. Apóyate en una pared o el respaldo de una silla si te ayuda. Dos series de quince repeticiones.
- Caminar en el sitio. Treinta segundos levantando bien las rodillas. Útil cuando no hay espacio para desplazarse.
- Balanceo talón-punta. Pasa el peso del talón a la punta y de vuelta, veinte veces. Es discreto: se puede hacer mientras esperas.
- Estiramiento de pantorrilla. De frente a la pared, una pierna atrás con el talón apoyado, y empuja la cadera hacia adelante. Treinta segundos por lado, sin rebotes.
Ejercicios sentado
Todos estos se pueden hacer en la oficina, en clase o en un vuelo, sin llamar la atención.
- Círculos de tobillo. Levanta un pie del suelo y dibuja diez círculos hacia un lado y diez hacia el otro. Cambia de pie.
- Flexión y extensión. Con los talones apoyados, sube y baja las puntas de los pies veinte veces. Después, con las puntas apoyadas, sube y baja los talones.
- Extensión de rodilla. Estira una pierna hasta dejarla horizontal, mantén dos segundos y baja. Diez veces por pierna.
- Recoger con los dedos. Descalzo, intenta arrugar una toalla pequeña con los dedos de los pies. Trabaja la musculatura del arco plantar.
Ejercicios acostado
- Piernas en la pared. Acuéstate de espaldas con los glúteos cerca de la pared y las piernas apoyadas en ella. De cinco a quince minutos. Es la forma más cómoda de mantenerlas elevadas.
- Bicicleta. Boca arriba, con las piernas en el aire, pedalea despacio durante treinta o sesenta segundos.
- Tijeras suaves. Piernas estiradas hacia arriba, ábrelas y ciérralas quince veces sin forzar.
- Rodilla al pecho. Lleva una rodilla hacia el pecho, sostén veinte segundos y cambia. Relaja la cadera y la zona lumbar.
Cómo organizarlo en la semana
Una estructura que funciona para la mayoría de las rutinas:
- Cada hora de trabajo: un minuto de círculos de tobillo o de balanceo talón-punta.
- Dos veces al día: una serie de elevaciones de talón.
- Al llegar a casa: de diez a quince minutos con las piernas en la pared.
- Casi todos los días: una caminata de veinte a treinta minutos.
- Dos o tres veces por semana: nadar, andar en bicicleta o cualquier actividad continua que te guste.
Con qué tener cuidado
Ningún ejercicio de esta lista debería producir dolor. Si aparece molestia, conviene parar. Además, hay actividades que suelen sentarle peor a quien ya nota pesadez: los saltos repetidos sobre superficies duras, el levantamiento de cargas muy pesadas conteniendo la respiración y permanecer de pie e inmóvil durante mucho rato después de entrenar.
Si estás embarazada, tienes alguna condición cardiovascular diagnosticada o estás en recuperación de una cirugía, comenta este tipo de rutina con tu médico antes de empezar.
Aviso. Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye un diagnóstico, un tratamiento ni una recomendación médica, y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Ante cualquier molestia persistente, consulta a tu médico.