RK Vértice reúne preguntas sencillas sobre la energía de cada día. El enfoque está en lo que ocurre antes y durante la caída de la tarde. Se consideran sueño, horarios de comida, hidratación y movimiento. También se pregunta por la motivación para iniciar pendientes. El objetivo es ofrecer una lectura general de la rutina. No se busca poner etiquetas ni dar diagnósticos.
Las respuestas sirven como punto de partida para observar durante dos semanas.
La información se presenta de manera práctica y sin prometer resultados. Un día con poca energía puede tener muchas explicaciones, incluyendo una noche corta, una comida irregular o demasiadas horas frente a la pantalla. Por eso el cuestionario no separa un solo factor. También importa el momento en que aparece el bajón y cuánto cambia los planes. Las sugerencias son comunes y graduales. Se puede empezar con agua disponible, horarios más previsibles, comidas variadas y pausas de cinco minutos. Cuando algo preocupa, hablar con un médico es una opción sensata. El resumen no sustituye esa conversación.